Fecha 10 diciembre, 2011 · Categoría Artículos

Quienes antes me criticaban o cuestionaban por estar desarrollando el Multinivel, me dicen ahora, como auto-justificación, que “mi éxito” ha sido no porque trabajé arduamente; no porque estuve dispuesto a pagar un precio, a superar la frustración. No, nada de eso. Para ellos yo crecí en mi negocio porque era soltero y no tuve que convencer a mi pareja para que me apoyara, o porque fui de los primeros que empezó a hacerlo en mi ciudad (cosa que no es cierta) o porque «se me da la comunicación» (cuando, en realidad, yo era muy tímido). La lista sigue con un largo etcétera.

Esto me lleva a reflexionar lo que en una ocasión me dijo un pastor de ovejas en Santander, España, cuando veíamos llover: “Cuando hace frío las ovejas son muy felices porque su manto les protege de las inclemencias del tiempo, pero las cabras la pasan muy mal, porque tienen muy poco pelo, comparado con las primeras. Sin embargo, en el verano, las cabras la pasan muy bien porque, en las lluvias, éstas solamente se sacuden y ya están secas. En cambio, las ovejas se empapan y el agua se acumula en su cuerpo, por lo que se sienten muy pesadas y tardan días en secarse”.

Esa es la condición de la vida y de todas sus circunstancias. A veces la posición de uno puede parecer ventajosa en ciertos momentos, pero esa misma condición puede resultar inconveniente desde otra perspectiva. Permítame explicarme más claramente: cuando alguien me dice que por ser soltero tuve resultados, veo el abanico de las personas que tienen negocios más grandes y exitosos que el mío y en un 98% de los casos están casadas o tienen pareja. Yo creo que, contrario a lo que suelen decirme, quien tiene con quien compartir su negocio de Multinivel es más poderoso porque son 4 manos y dos cerebros, en cambio uno tiene que hacer todo solo. Las parejas complementan sus talentos y compensan sus debilidades mutuamente. En cambio, yo tengo que compensarme a mí mismo. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Aunque no fui de los primeros en mi ciudad en desarrollar el Multinivel, si fui de los primeros a los que se les empezó a notar el crecimiento. ¿Ser de los primeros es una ventaja? No lo creo. Cuando yo invitaba a alguien más a mi negocio, el prospecto me cuestionaba: ¿Y quién ya ha tenido éxito en esto? y yo volteaba para atrás y no había nadie todavía. Hoy, los afiliados de mi red pueden darle un sin número de referencias positivas de personas que viven de esto y viven muy bien. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Hay afiliados de mi red que siempre me ponen a sus hijos como la justificación para no asistir a nuestras reuniones de entrenamiento y motivación. “Es que le dio gripa a mi niña”, “es que tengo que llevarla a una fiesta y casi no la veo”. Pero, por otro lado, veo cómo distribuidores, colegas, con hijos en condiciones de salud sumamente delicadas, que requieren de constante terapia, han hecho crecer sus negocios de Multinivel como pocos. ¿Y de que otra forma podía ser si tenían una de las más fuertes razones para darles a sus hijos una mejor calidad de vida a través del flujo de efectivo que estos negocios proporcionan?. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Como yo era sumamente inseguro y tímido al principio, intenté compensar mi condición emocionalmente endeble con más lecturas y cursos de lo que los demás estaban dispuestos a tomar. Eso me dio una mayor y mejor preparación que el promedio de los colegas. Algunas de las personas que afiliaba, que poseían una mayor autoestima que la mía, se consideraban autosuficientes, por lo que estimaban que no necesitaban de entrenamiento alguno; ellos se motivarían a sí mismos. Ninguno de ellos sigue en mi red. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Sus condiciones, cualquiera que estas sean, son la semilla, el incentivo, la razón por la cual usted, si así lo decide, tendrá éxito en su negocio de Multinivel. Si logra ver esto, será siempre su ventaja. Así como la cabra o la oveja en el invierno o en el verano. ¿Ventaja o desventaja? Depende de la perspectiva que usted le quiera dar a lo que la vida le presenta.

Nos leemos en la próxima.