Una breve reflexión

Hace algunos meses una persona que estaba afiliada a mi red me reclamó la falta de resultados en su negocio de Multinivel. Intenté explicarle que era su falta de consistencia y no la empresa la causante de su falta de crecimiento. Como respuesta agregó: “A mi se me hace que he estado perdiendo el tiempo en este negocio” a lo que sólo le respondí con una sola pregunta, que también le invito a reflexionar:

“En tu actividad tradicional (empleo) ¿qué posibilidades tienes para conseguir lo que siempre has anhelado?”. Mi airado interlocutor se me quedó viendo y después de pensarlo un poco respondió: “Nunca”. “Entonces -reafirmé- ya estás perdiendo el tiempo”.

Exitosa semana para todos.

Audios del CIMA

Descarga de forma gratuita o escucha en línea los dos audios del webinar “El Arbol Rojo del Multinivel”, impartido por su servido Mario Rodríguez Padrés en el CIMA (Centro Iberoamericano de Multinivel de Atracción). En el primer audio comparto algunas de las bases del libro y en la segunda parte podrás escuchar las respuestas a las interesantes preguntas de los internautas asistentes al webinar. Descárgalos y escúchalos en tu dispositivo móvil o MP3. Son para tí.

Todos somos consistentes (pero no necesariamente en lo que nos conviene)

vasoHace algunos años se transmitió por TV un comercial de un reconocido periódico en México donde el protagonista mostraba a cámara un vaso de cristal, mismo que llenaba a la mitad con agua, mientras se dirigía al televidente y decía: “Este vaso ¿está medio lleno o medio vacío? Depende. Cuestión de enfoques. Así es la noticia”. Ese mensaje me dejó pensando muchos años .

De pronto, después de mucho reflexionar, encontré sentido al ejemplo del vaso y concluí: “El vaso nunca está vacío, ya que siempre estará lleno de algo –de agua o de aire, pero de algo siempre–”. Piénselo. El vacío no existe.

Algunos multiniveles promueven el desarrollo de ciertas habilidades humanas, comerciales y empresariales, a través de la lectura de ciertas publicaciones o de la asistencia a conferencias. Ante esto, las personas desinformadas concluyen: “Eso te lava el coco”.

Volvamos a la cuestión del enfoque: o te lavas tu el “coco” o alguien más te lo lavará (la televisión, tu compadre, tu vecino o tu familia), pero siempre tu mente estará ocupada de pensamientos, de posibilidades o imposibilidades. ¿Cuál considera podría ser más conveniente para un negocio de nuestra naturaleza?

A quien me dice que NO ES CONSTANTE a la hora de desarrollar su negocio de Multinivel, yo le digo: “siempre que eres inconsistente en algo, eres consistente en otra cosa, aunque con ello te conviertas en una persona consistentemente inconsistente”. Espero que se entienda el juego de palabras. Puede que no sea consistente en exponer a otros la oportunidad de negocios, pero sí lo esté siendo a la hora de ver la televisión a una misma hora, por poner un ejemplo. Es algo así como quien no hace ejercicio, a pesar de estar inscrito en un gimnasio: es inconsistente a la hora de asistir, pero consistente en sus excusas.

Si alguien inicia su negocio y vende su producto un día pero otro no; si un día invita a una persona a que se una a su red, pero cinco días no lo hace, entonces está siendo consistente en otra cosa.

Por ejemplo: recuerdo que, cuando estaba en la primaria, para no hacer la tarea de matemáticas, provocaba que mi madre me asignara labores del hogar, tales como: barrer el patio, sacar la basura o arreglar mi cuarto. Estas eran actividades que regularmente evitaba, pero, con tal de no lidiar con las matemáticas, era capaz de hacer todo eso y no resolver lo que me correspondía. Era inconsistente en unas cosas pero super-consistente en otras, aunque éstas no fueran prioritarias.

La intención de esta reflexión es tomar su mente por sorpresa y juntos descubrir su plan para evitar lo que sabe que hay que hacer y así, de una vez por todas, podamos tener resultados en nuestros negocios. Quisiera que juntos elevemos nuestro nivel de conciencia y nos demos cuenta de la trampa que nos auto-imponemos  (como yo lo hacía de niño). Hay que mantenernos en la búsqueda por hacer cosas de manera consistente; aquellas que tienen el poder de cambiar nuestro futuro para bien.

Una ex-afiliada de mi red me comentó en una ocasión que ella no servía para el Multinivel porque no era consistente. Sin embargo, nunca faltaba a su trabajo, independientemente de cómo se sintiera físicamente o emocionalmente.

Comprendamos, pues, esta realidad: sólo practicando la consistencia en nuestros actos productivos (aunque no lo hagamos a la perfección) nuestros negocios crecerán.  La consistencia es la UNICA forma de conseguir sus sueños. Asegúrese de aplicar esa consistencia en aquellas cosas que estén contribuyendo e la construcción de un mejor futuro.

Pensar que sin consistencia lograremos nuestras metas sería ser consistentemente ilusos. Y eso es algo que verdaderamente usted y yo no merecemos. ¿Está de acuerdo?

3 capítulos para ti

 

¡Descarga de forma GRATUITA o escucha en línea 3 capítulos del libro El Árbol Rojo del Multinivel y las Ventas Directas! Un libro recomendado por distribuidores de varias destacadas compañías de la industria del Multinivel, como ACN, Amway, Enzacta, Herbalife, Oriflame y Xango, entre otras.

Escrito por alguien que habla desde la práctica, de una forma sencilla, sobre lo que hay que hacer para triunfar en el Multinivel.

El mejor rito es el trabajo consistente

Pasé este fin de año en Buenos Aires, Argentina, una tierra mágica que se parece a Italia pero en español. Una región donde descubrí personas amables, muy buen vino y excelente carne. Un país orgulloso de lo que es, de sus tradiciones, de su tango, de su fútbol, de su intensidad para expresarse y ser. Llegó la media noche y con ello la celebración que, en mi opinión, ha sido la más “explosiva” que he visto en mi vida. Me subí a un edificio de un conjunto de apartamentos y, lo que vi, trajo a mi mente las escenas que pasaban por la televisión cuando los estadounidenses bombardearon Irak: estelas de luz que surcaban el cielo nocturno sobre edificios iluminados, por encima de un Buenos Aires que celebraba, contrario a lo que había visto en la TV, no la muerte sino la vida. En verdad que este espectáculo, que duró 2 horas ininterrumpidas, es algo que usted algún día debería de presenciar.

Mirando hacia la calle, observaba cómo la gente (en su mayoría mujeres) corrían con maletas y una gran sonrisa en sus rostros. La tradición sugiere que quien lo hace, tendrá muchos viajes durante ese año que comienza. También se comen 12 uvas con las 12 campanadas del nuevo año, poniendo en cada fruto todos los  deseos, todos los anhelos. En ese momento, se abraza uno con la gente que quiere o ama y le desea lo mejor; se celebra el haber llegado al inicio de un nuevo ciclo y se brinda por la esperanza que siempre se imagina como algo mejor.

Es en esas horas o esos días donde todos abrimos una ventana o una puerta hacia el cambio. Estos ritos nos hacen conscientes –aunque sea momentáneamente– de que necesitamos modificar algunas cosas en nuestras vidas, alguna actitud, algún hábito, nuestros ingresos o nuestra figura. Las buenas intenciones y los mejores propósitos nos acompañan en esos momentos. Desafortunadamente, la mayoría no pasa de esta fase y las rutinas nos vuelven a secuestrar ¿Acaso se dio cuenta de que sus propósitos de este año eran muy parecidos a los del año pasado?

El secreto de estos cambios no está en lo que queremos, sino en nuestro nivel de conciencia, en darnos cuenta de lo que estamos haciendo o dejando de hacer y que, por más que uno salga a la calle con 5 maletas o se coma todo un viñedo, las cosas no van a cambiar sólo por llevar acabo un ritual una vez al año. Los que tenemos que transformarnos, somos nosotros. Si queremos cambiar hay que aprender cosas nuevas y estar dispuestos a aplicarlas. Hay que modificar lo que algunos expertos mencionan como nuestro “Índice de Congruencia”. Este indicador tiene dos variables y ambas hay que calificarlas dentro de una escala del 1 al 10.

Primera variable: ¿Qué tan grande es su deseo de aprender? Lo que significa ¿cuánto dinero, esfuerzo y tiempo deseo invertir para aprender? ¿Qué está dispuesto a dejar de hacer o renunciar para lograrlo? Califíquese del 1 al 10.

Segunda variable: ¿Qué tan grande es su deseo de cambio? Cambiar en el pensar, hacer, sentir.  Es decir, ¿qué tan dispuesto está a hacer algo diferente? También, califíquese del 1 al 10.

Por ejemplo, si su deseo de aprender es 10 pero su deseo de cambiar es 0, entonces haga la siguiente operación: 10 por 0 es igual a 0.

Si usted es un empresario de Multinivel ¿Cuál es su índice de congruencia? La meta de todos nosotros debería ser igual a 10 x 10. O sea, igual a 100. Así que si usted tiene, digamos, 5 en su deseo de aprender y su disposición al cambio es, también, de 5, su índice de congruencia sería de 25 (5 x 5)

Dibuje en una hoja de papel una línea horizontal y ponga en el extremo izquierdo de la misma el número 0 y en el extremo derecho el número 100. Marque sobre la línea el resultado de su índice de congruencia.

Este ejercicio será algo similar a verse en el espejo. Verá cómo su resultado será muy acorde al  rendimiento económico que está teniendo en su negocio de Multinivel actualmente. Sin embargo, aunque el resultado pudiera parecer negativo, creo que todos nos deberíamos sentir muy contentos ya que, si modificamos nuestro índice de congruencia y subimos nuestro deseo de aprender, así como de aplicar lo aprendido, el resultado lógicamente será mejor.

La idea es que dejemos de engañarnos y que veamos lo que estamos obteniendo dentro de nuestros negocios, no como buena o mala fortuna, sino sencillamente lo que es: un resultado.

Si usted festejó el nuevo año con algarabía, cohetes, uvas y maletas, le felicito y me congratulo de su entusiasmo. Sin embargo, si usted logra mejorar su nivel de congruencia en este año que comienza, aunque no haya comido uvas y lo haya pasado dormido o cenando plácidamente, le puedo augurar muchos viajes, más satisfacción y mejores ingresos acumulados al final de este nuevo ciclo.

El trabajo consistente es el mejor rito que puede practicar, no sólo en año nuevo, sino por el resto de su vida.

Invente un mejor futuro para usted y su familia

Ayer tuve una experiencia de esas que a veces uno no disfruta pero que, como profesional de esta industria, tenemos que pasar en ocasiones. Un nuevo socio de mi red me invitó a que le ayudara a exponer nuestra oportunidad de negocios a una persona que supuestamente tenía “mucho potencial”. Nos citamos en una cafetería de renombre internacional que tiene un logotipo verde. Al ingresar al lugar, busqué a mi afiliado quien me presentó a dicho personaje. Las personas que tenemos muchos años en esta industria aprendemos a calibrar a las personas a los pocos segundos de haberlas conocido. De inmediato me di cuenta de que aquello no iba a ser un momento agradable. Algunos individuos hoy en día consideran que los negocios en red son un fraude, no funcionan y no tienen ningún sentido de existir. Eso fue, en pocas palabras, lo que esta persona me señaló, a pesar de las evidencias que le mostré.

Cuando esta persona estaba hablando, reflexioné algunas cosas. Detrás de ella había una lámpara cilíndrica de color ocre que colgaba del techo. Casi ya sin escucharle me concentré en el foco y pensé sobre quién inventó esa maravilla que es la lámpara de luz eléctrica y cómo hoy no podríamos concebir la existencia y nuestra civilización sin este gran avance de la humanidad: la red de energía eléctrica.

Mientras esta persona continuaba hablando, me decía a mi mismo: ¿cómo llega dicha energía a ese bombillo? Efectivamente; a través de una red de distribución.

Todo esto se lo debemos a un gran inventor norteamericano de nombre Thomas Alva Edison, a quien se le atribuyen muchos descubrimientos, pero sobre todo el invento de la bombilla eléctrica. Sin embargo, esto último no fue exactamente así.

Uno de los predecesores de Edison, sir Joseph Swan, ya había desarrollado alrededor de 1850 una lámpara de filamento incandescente. Sin embargo, estas lámparas sólo ardían durante escaso minutos y resultaban excesivamente caras. Edison no inventó el foco, sólo lo perfeccionó.  Es decir, no bastó con ser el primero, sino ser el mejor.

En 1878, tras una serie de experimentos, Edison se concentró en el desarrollo de una lámpara incandescente realmente utilizable. Desde mediados de siglo ya había ciertas lámparas que se usaban para faros y espacios públicos pero eran demasiado aparatosas y brillantes. El Sr. Edison quería que en cualquier hogar pudiera haber un foco con una luz similar a la lámpara de gas, pero que no se apagara rápidamente. Se trataba de desarrollar un aparato que emitiese luz durante el mayor tiempo posible y con la mayor regularidad posible.

El 21 de Octubre de 1878 la lámpara encendió. Sobre este sobresaliente evento Edison comentaría después:

“Después de pasarnos unos minutos con el alma en vilo, nos sentamos y contemplamos la lámpara. Queríamos saber cuánto tiempo ardería. Cuanto más tiempo permanecía incandescente más caíamos bajo su hechizo. Ninguno de nosotros era capaz de irse a dormir y estuvimos 40 horas enteras sin pegar ojo. Ardió durante unas 45 horas, y entonces me di cuenta de que la lámpara incandescente utilizable en la práctica había visto la luz”

¿Se imagina ese momento? Realmente, ése fue el principio ya que el verdadero negocio del Sr. Edison no fue sólo el haber inventado la bombilla eléctrica sino, después, fundar una compañía de generación de energía, misma que hoy conocemos con el nombre de “General Electric Company”.

El Sr. Edison creó un artefacto que requería del suministro de energía para poder funcionar. Es decir: se podía ganar más dinero suministrando la corriente eléctrica que vendiendo focos. ¡Desde entonces, las redes ya eran un gran negocio!

Pero ¿a dónde voy con todo esto respecto al Multinivel? Cuando uno expone la oportunidad de negocios a otra persona, vivimos un proceso que resulta similar al del inventor, ya que, a través de un proceso de prueba y error, vamos descubriendo, una a una, a todas aquellas personas que realmente están interesadas en esto. De pronto, podemos encontrar –en medio de todos aquellos que no tienen interés en esto–, a alguien que “brilla” con luz propia y se enciende aun más al descubrir el potencial del Multinivel. Pero de nada sirve encontrar a alguien con esta disposición si por ella no pasan los productos y servicios que nuestra compañía ofrece. Ahí realmente es donde se encuentra el negocio, en llenar de “focos” (nuevos afiliados) con la capacidad de emitir “luz” (consuman y vendan productos de su empresa) en cada hogar de nuestros países y proveer a través de nuestras redes, aquellos insumos que les hagan brillar una y otra vez.

Concluyo con lo que sucedió, una vez que Edison conectó algunos hogares con su tendido eléctrico y algunos focos en cada casa: el 4 de septiembre de 1882 comenzó a girar el primer gran dínamo de la General Electric Company. La corriente fluyó por la línea de 22 Km. de longitud y en 85 casas se encendieron de golpe 400 lámparas con una luz apacible, clara, pero no deslumbrante. Fue una locura. De repente todas las casas de los alrededores desearon contar con esa energía e instalaciones de lámparas. Pronto ardieron 10,000 lámparas incandescentes en Nueva York.

Thomas Alva Edison había convertido la noche en día, le había dado al mundo la posibilidad de estudiar, trabajar y formarse en los períodos de oscuridad. La gran obra estaba concluida. De todos los demás aportes de Edison –trátese del tren con propulsión eléctrica, el fonógrafo o de cualquiera de sus 2000 inventos–, éste fue el más grande, porque abrió nuevos horizontes a la humanidad, aunado a la creación de la primera compañía generadora de energía eléctrica creada en el año 1882. Esa empresa fue la que lo hizo multimillonario porque, en realidad, fue la primera red del mundo.

Y de pronto, vuelvo al café y vuelvo a escuchar la voz de esta persona que me seguía diciendo -sin haber probado aún su café- porque los negocios en red no funcionaban y no tenía probabilidades de que tuviéramos éxito. Entonces, me quedé viendo por un instante ese foco que iluminaba nuestra mesa, antes de sonreir y afirmar que, efectivamente, el negocio no funcionaba pero para él en específico y que no se preocupara, que este proyecto no era para todo el mundo. Le desee mucha suerte en lo que emprendiera y regresé a casa.

En el trayecto se me ocurrió escribir sobre la historia del Sr. Edison y su impacto en la vida de todos nosotros. De esa misma forma, usted y yo podemos ser inventores de nuestro siglo; inventores de un mejor estilo de vida; inventores de sueños que se pueden hacer realidad, precursores de posibilidades, del sí se puede, del es posible y del ¿por qué no yo?.

Para finalizar permítame hacerle una invitación: busque diariamente, tan rápido como pueda, aquellas bombillas, aquellas personas que están esperando que les suministre la energía, la oportunidad que tiene en las manos con el Multinivel, para que les haga brillar por dentro con la luz que la esperanza genera en todas las personas que quieren dejar atrás un pasado de sombras , sin alternativas, y dar paso a un porvenir luminoso y lleno de potencialidades. Como en el caso de Edison y la lámpara incandescente, sabemos que ser el primero en el Multinivel no es tan bueno como ser el mejor (y convertirse en un profesional del Networking).

Le deseo lo mejor para este año 2012 que está por comenzar.

Nos seguimos leyendo.

¿Acaso cree que está solo?

A finales de los años 70´s, hubo una serie de televisión muy famosa llamada Cosmos. Carl Sagan (Carl Edward Sagan, 1934-1996) fue el narrador y co-autor de esta premiada serie. Este famoso y popular astrónomo norteamericano, fue un extraordinario divulgador científico, colaborador de la NASA, así como autor de la novela de ficción “Contacto” que fue llevada a la pantalla grande, estelarizada por Jodie Foster en 1997.

El Dr. Sagan se caracterizó principalmente por fomentar la disciplina conocida como exobiología, que no es otra cosa que la búsqueda de vida extraterrestre de una forma científica. Aunque ahora, ya en pleno siglo XXI, la exobiología es una actividad ya reconocida de primer nivel, no sucedía lo mismo hace un par de décadas. Durante mucho tiempo la comunidad astronómica prefería evitar esta temática porque era fácil de confundir con algunas pseudociencias, como la ufología y otras que, con gran aceptación mediática, confunden a la población.

Por aventurarse en estos territorios tan resbaladizos, Carl Sagan sufrió, en más de una oportunidad, descalificaciones. Sin embargo, esto no lo detuvo. Sagan perseveraba en sus investigaciones, ya que estaba convencido que, dada la vastedad del cosmos –con miles de millones de galaxias, y en cada galaxia existiendo cientos de miles de millones de estrellas, la mayoría de ellas albergando planetas– era posible esperar, al menos desde un punto de vista estadístico, que en otros lugares del Universo –con gases y elementos químicos similares a los de nuestro planeta–, también pudiera haber surgido y prosperado la vida.

En 1977 la Nasa envió al universo una sonda espacial llamada “Voyager”; en su interior contenía un disco de oro que Sagan ayudó a desarrollar y ensamblar. Esta pieza contenía un mensaje universal, elaborado con la intención de que pudiera ser entendido por cualquier inteligencia extraterrestre. Pero ¿para que enviar un disco con un mensaje al espacio, si lo más probable es que no exista la vida fuera de la tierra? ¿No es así?

De la misma manera podríamos decir, guardando sus justas dimensiones, que así como la vida inteligente es posible en el universo, además de la nuestra, también es posible que existan otras personas como tú y como yo, esperando que les presentemos esta tremenda oportunidad existente en el universo del Multinivel.

Un amigo mío dice que esto de que alguien se interese en nuestra oportunidad sucede cuando «se juntan el hambre con las ganas de comer». Entonces, si usted pudo apreciar su potencial y si lo comparte con entusiasmo, con consistencia, sin importar el resultado sino la acción hecha constantemente (porque es estadístico y matemático, igual que las probabilidades de vida en el universo), así también, con certeza, encontrará a alguien más que tal vez en estos momentos está mirando el monitor de su computadora preguntándose sobre su empleo: ¿y esto es toda mi vida?. O al final de cada mes cuestionándose, cuando vea que el cheque se le acaba primero que los días del mes ¿cómo voy a resolver mis problemas económicos?. O cada lunes, sentado en la junta de las 8 a.m. con su jefe, quien vocifera y regaña mientras el en silencio piensa ¡con qué ganas me iría de aquí… pero necesito mi empleo!

Si se da cuenta, las condiciones están ahí, preparando el terreno, estimulando a su futuro prospecto para que mañana –o mejor aún, hoy–, le llame y haga una cita con él. Tal vez lo que usted tiene en sus manos no le vaya a parecer interesante y no se muestre receptivo a la oportunidad. Pero, también, puede ser que ese prospecto escuche con atención su propuesta y usted pueda estar integrando a su red al líder más importante y representativo de la industria.

Finalmente, podríamos decir que, como Carl Sagan, estamos intentando desarrollar y ensamblar un mensaje universal. En nuestro caso es un mensaje de prosperidad, con la intención de que pueda ser entendido por cualquiera que tenga la oportunidad de escucharlo. ¿Quién podría ante la evidencia existente negar que esto es posible?

Determínese a convertirse en un profesional del Multinivel.

Nos leemos en la próxima.

¿Ventaja o desventaja? Depende

Quienes antes me criticaban o cuestionaban por estar desarrollando el Multinivel, me dicen ahora, como auto-justificación, que “mi éxito” ha sido no porque trabajé arduamente; no porque estuve dispuesto a pagar un precio, a superar la frustración. No, nada de eso. Para ellos yo crecí en mi negocio porque era soltero y no tuve que convencer a mi pareja para que me apoyara, o porque fui de los primeros que empezó a hacerlo en mi ciudad (cosa que no es cierta) o porque «se me da la comunicación» (cuando, en realidad, yo era muy tímido). La lista sigue con un largo etcétera.

Esto me lleva a reflexionar lo que en una ocasión me dijo un pastor de ovejas en Santander, España, cuando veíamos llover: “Cuando hace frío las ovejas son muy felices porque su manto les protege de las inclemencias del tiempo, pero las cabras la pasan muy mal, porque tienen muy poco pelo, comparado con las primeras. Sin embargo, en el verano, las cabras la pasan muy bien porque, en las lluvias, éstas solamente se sacuden y ya están secas. En cambio, las ovejas se empapan y el agua se acumula en su cuerpo, por lo que se sienten muy pesadas y tardan días en secarse”.

Esa es la condición de la vida y de todas sus circunstancias. A veces la posición de uno puede parecer ventajosa en ciertos momentos, pero esa misma condición puede resultar inconveniente desde otra perspectiva. Permítame explicarme más claramente: cuando alguien me dice que por ser soltero tuve resultados, veo el abanico de las personas que tienen negocios más grandes y exitosos que el mío y en un 98% de los casos están casadas o tienen pareja. Yo creo que, contrario a lo que suelen decirme, quien tiene con quien compartir su negocio de Multinivel es más poderoso porque son 4 manos y dos cerebros, en cambio uno tiene que hacer todo solo. Las parejas complementan sus talentos y compensan sus debilidades mutuamente. En cambio, yo tengo que compensarme a mí mismo. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Aunque no fui de los primeros en mi ciudad en desarrollar el Multinivel, si fui de los primeros a los que se les empezó a notar el crecimiento. ¿Ser de los primeros es una ventaja? No lo creo. Cuando yo invitaba a alguien más a mi negocio, el prospecto me cuestionaba: ¿Y quién ya ha tenido éxito en esto? y yo volteaba para atrás y no había nadie todavía. Hoy, los afiliados de mi red pueden darle un sin número de referencias positivas de personas que viven de esto y viven muy bien. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Hay afiliados de mi red que siempre me ponen a sus hijos como la justificación para no asistir a nuestras reuniones de entrenamiento y motivación. “Es que le dio gripa a mi niña”, “es que tengo que llevarla a una fiesta y casi no la veo”. Pero, por otro lado, veo cómo distribuidores, colegas, con hijos en condiciones de salud sumamente delicadas, que requieren de constante terapia, han hecho crecer sus negocios de Multinivel como pocos. ¿Y de que otra forma podía ser si tenían una de las más fuertes razones para darles a sus hijos una mejor calidad de vida a través del flujo de efectivo que estos negocios proporcionan?. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Como yo era sumamente inseguro y tímido al principio, intenté compensar mi condición emocionalmente endeble con más lecturas y cursos de lo que los demás estaban dispuestos a tomar. Eso me dio una mayor y mejor preparación que el promedio de los colegas. Algunas de las personas que afiliaba, que poseían una mayor autoestima que la mía, se consideraban autosuficientes, por lo que estimaban que no necesitaban de entrenamiento alguno; ellos se motivarían a sí mismos. Ninguno de ellos sigue en mi red. ¿Ventaja o desventaja? Depende.

Sus condiciones, cualquiera que estas sean, son la semilla, el incentivo, la razón por la cual usted, si así lo decide, tendrá éxito en su negocio de Multinivel. Si logra ver esto, será siempre su ventaja. Así como la cabra o la oveja en el invierno o en el verano. ¿Ventaja o desventaja? Depende de la perspectiva que usted le quiera dar a lo que la vida le presenta.

Nos leemos en la próxima.

El Multinivel, la universidad más grande del mundo

Hace unos días tuve el gusto de ser invitado como orador a la Convención Nacional de la AMVD (Asociación Nacional de Ventas Directas). La AMVD aglutina a 40 de las principales empresas del Multinivel y Ventas Directas en México. Fue ahí que tuve la oportunidad de compartir con sus directivos ciertos criterios sobre la importancia de profesionalizar y dignificar, ahora más que nunca, nuestra industria. Esta reunión se llevó a cabo en un pueblo maravilloso y mágico llamado San Cristóbal de Las Casas, en el estado de Chiapas, México.

San Cristóbal, como sencillamente le nombran la mayoría de las personas, es una pequeña población enclavada en el suroeste mexicano, entre montañas escarpadas, llena de coníferas, poseedor de un clima insuperable. Este lugar cobró relevancia internacional en los medios por ser el epicentro de los eventos que en 1994 fueron protagonizados por el denominado EZLN (Ejercito Zapatista de Liberación Nacional). El día de hoy este pueblo colonial brilla de nuevo con luz propia; es un lugar lleno de colorido, vida y apacible armonía, donde se mezclan la arquitectura hispánica del siglo XVI con una infraestructura turística moderna.

Uno de los expositores con los que compartí el escenario en este evento fue el Sr. Esteban Moctezuma, quien actualmente funge como presidente ejecutivo de Fundación Azteca. El Sr. Moctezuma  nos comunicó, de una forma muy cálida y realista, su visión de un México que tiene todo el potencial para que en los próximos 30 o 40 años sea líder en varios órdenes. Basados en las cifras y datos objetivos que nos compartió, podemos albergar la certidumbre de que tenemos todo para lograrlo: materias primas, territorio, población, infraestructura, mares, etc.

La visión de un México así es perfectamente posible… siempre y cuando nos lo creamos. Insisto: nos lo creamos y actuemos en consecuencia. Y esto tiene mucho que ver con nuestro amor propio, nuestro sentimiento de nación, con nuestra preparación como personas y con el hecho de que nos sintamos merecedores del lugar que nos corresponde. Esta es una situación en la que se encuentran también algunos otros países de América Latina con los que compartimos muchas cosas en común.

Pero ¿cómo se puede cambiar la autoestima de un pueblo con creencias limitadoras que fueron adoptadas desde la época de la conquista? Muy sencillo: con educación, con información de calidad. Al hablar de educación no me refiero únicamente a las universidades y demás instituciones, sino al poder que el Multinivel tiene como vehículo educador de una cultura emprendedora dentro de los hogares. Un Alma Mater virtual, a la cual cualquier persona con una razón fuerte para mejorar su situación económica puede acceder con un bajísimo costo de inversión.

Construir un negocio de Multinivel rentable va de la mano con la construcción de un equipo de personas proactivas, que asuman su liderazgo y estén entrenados para hacer lo que se debe de hacer; que aprendan a duplicarse sin necesariamente estar presentes en cada uno de los casos. Que esto ocurra no puede ser producto de la casualidad o de que la gente “lo traiga en los genes”. No. Esto se logra a través de un grupo de personas con un sueño, un anhelo por mejorar su calidad de vida, pero también, con una disposición a prepararse para mejorar sus habilidades y desempeño como dueños de sus propios negocios dentro de esta próspera industria.

Si me permite, podríamos hacer la comparación con un ordenador (computadora): aunque tengamos el mejor hardware, no servirá de mucho si el programa que utilizamos no es el adecuado. Todos, pues, actuamos de acuerdo a nuestras creencias y éstas están determinadas en gran parte por la información que ponemos en nuestras mentes. Usted, por ejemplo, si no es todavía un asiduo lector, le hago una pregunta: Si leyera usted un libro al mes (sólo uno), ¿sería la misma persona después de un año?, ¿actuaría igual que lo hace ahora? ¿reaccionaría de la misma forma? ¿Se imagina usted qué país tendríamos si todos leyéramos continuamente y viéramos menos televisión?

Este es el poder educador del Multinivel, que promueve la capacitación y la formación de sus miembros; que promueve, a través de la información y la educación, valores como una saludable autoestima y que estimula el deseo emprendedor y de progreso en las personas, llegando así al centro de aquellos hogares donde alguno de sus miembros ha decidido iniciarse en esta industria.

Considero que no existe ninguna universidad, organización no gubernamental, gobierno ni escuela, que lleve estos valores a las familias de la forma como lo hace nuestra industria, y eso es algo de lo que tenemos que sentirnos sumamente orgullosos. Algo que debemos promover con pasión.

Nos leemos en la próxima.