Fecha 19 octubre, 2011 · Categoría Artículos

Con estas líneas comenzamos una aventura más de El Árbol Rojo. Este blog viene a ser una extensión de todos esos canales de comunicación que me interesa tender con todos ustedes, con todo aquel que esté interesado en El Árbol Rojo del Multinivel o en la profesionalización de esta industria. Deseo poner mi grano de arena para que el mundo del multinivel tenga más referencias reales, verdaderas, confiables, de lo que en este tipo de negocio se puede lograr cuando alguien se atreve a hacer las cosas y practicarlas con consistencia.

Aprovecho este primer post para compartirles la curiosa experiencia vivida en el último par de meses, desde la publicación del libro. Si me preguntaran en este momento qué es lo que se siente haber «traído a la luz» El Arbol Rojo del Multinivel y las Ventas Directas, yo les contestaría lo mismo que le digo a los colegas que quieren saberlo (y a quienes, por lo general, he decepcionado con la respuesta): No sentí nada. O mejor dicho: no sentí mucho. Esta reacción “tímida” o poco eufórica, obedece a una razón que, creo, resulta lógica: porque ya había “visto” el libro en mi mente muchas veces y cuando lo tuve en mis manos, no era ya una «novedad» para mí. Lo que resultó realmente emocionante fue ver la publicación frente a unos ojos diferentes a los míos, o ver a un nuevo lector con el libro bajo el brazo, mientras se acercaba para que se lo autografiara. Esto es como si yo fuera un productor de vinos y viese una botella con mi etiqueta en la mesa de un restaurante, pero con una característica muy importante: en una mesa diferente a la mía. En ese momento es cuando realmente se trasciende; alguien está genuinamente interesado en conocer tu visión de la vida y de este tipo de negocios tan diferentes y apasionantes.

Resulta, también, muy satisfactorio escuchar las reacciones de aquellos de quienes jamás me imaginé que dirían algo. Ha habido ocasiones en las que esperaba una reacción de júbilo y, por el contrario, no me manifestaron gran cosa. Las más de las veces los lectores llenaron mi correo electrónico, celular, Facebook, con palabras de gratitud y esperanza en el futuro, mismas que atesoro con un especial cariño.

Al recibir todas estas reacciones, sentí y siento que todos los desvelos, frustraciones y las distintas situaciones vividas a lo largo de este proyecto han valido la pena. El sábado pasado tomaba un café con un amigo mío y me comentó que al leer las hojas de este árbol (porque también los árboles tienen hojas), había decidido regresar y cerrar su ciclo de una buena vez.  También, me tocó ver a un colega con el libro perfectamente usado, abundantemente subrayado, con sus hojas dobladas y completamente leídas.

He reflexionado sobre esto y creo que es igual que en el multinivel: tu no sabes lo que la gente tiene dentro, hasta que la vida y sus sueños se le enfrentan; hasta que salimos a la calle a vivirlos.

Estas vivencias y muchas más han nutrido el guión de esta película editorial que apenas va comenzando. Espero que éstas experiencias hagan germinar a muchos árboles en el vasto campo de las posibilidades y los sueños. Arboles en potencia que añoran retoñar y sienten la urgencia de crecer; o mejor aún, árboles que están reviviendo, renaciendo, resurgiendo, en medio de un campo donde antes no ocurría nada y que ahora comienzan a pintar el paisaje de un hermoso carmesí.

Nos seguimos leyendo :)